“OPERACIÓN ESCOBA”: EL MILLONARIO QUIRÓFANO QUE NACIÓ EN UN DORMITORIO
Por: Armando Melendez el periodista mejor dateado de Colombia
POPAYÁN – En el Hospital Universitario San José de Popayán (HUSJ), la línea entre la limpieza de pasillos y la cirugía de alta complejidad parece haberse borrado por un contrato de 900 millones de pesos. Una investigación exhaustiva de los documentos precontractuales y el RUP de la empresa ganadora, SUMINCOL SAS, revela una trama que huele más a “empresa de papel” que a esterilización quirúrgica.
El contrato 185 de 2025 tenía un objetivo ambicioso: dotar al hospital de torres de laparoscopia de última generación. Sin embargo, la empresa elegida, SUMINCOL SAS, es una microempresa cuyo historial ante la Cámara de Comercio está tapizado de facturas por escobas, traperos, papel higiénico y jabón de manos.
¿Cómo una distribuidora de aseo terminó ganando una licitación de tecnología médica avanzada?
La respuesta podría estar en las paredes de una vivienda en el norte de Popayán.
El hilo de Ariadna: La Calle 51
El certificado de la Cámara de Comercio de SUMINCOL SAS registra como su domicilio principal sin embargo, este equipo de investigación accedió a la hoja de vida de Hanier Hernán Ledezma Agudelo, un destacado Médico y Cirujano General que ha prestado servicios en el mismo Hospital San José.
El hallazgo es escalofriante para la transparencia pública: la dirección de correspondencia que el Dr. Ledezma consignó en su hoja de vida oficial es exactamente la misma.
¿Empresa o Fachada?
Resulta inverosímil para cualquier lógica de mercado que una empresa con activos de apenas 151 millones de pesos pueda garantizar equipos de 900 millones, a menos que la empresa sea solo un vehículo.
La coincidencia domiciliaria entre el Cirujano General y la “bodega de escobas” que ahora alquila instrumental quirúrgico sugiere una presunta triangulación de intereses.
Mientras el hospital defiende que la selección fue “objetiva”, el rastro de papel apunta a un quirófano de papel, diseñado en el seno de un hogar compartido, donde las escobas se convirtieron en bisturís por obra y gracia de un contrato a dedo.
El análisis de la coincidencia domiciliaria entre el contratista y un profesional médico vinculado al sector cambia la naturaleza del caso: de una “deficiencia de planeación” a un presunto concierto para delinquir, interés indebido en la celebración de contratos y falsedad ideológica.
La identidad absoluta entre la dirección de SUMINCOL SAS y la del médico cirujano Hanier Ledezma destruye la presunción de buena fe y la “Selección Objetiva”.
Estamos ante una presunta Sociedad de Beneficio Interpuesto.
La empresa SUMINCOL SAS actúa como una presunta “mampara” o fachada para que personas con conocimiento interno del Hospital (como un cirujano) operen el negocio del alquiler de equipos sin figurar directamente, saltándose el régimen de inhabilidades e incompatibilidades (Ley 1474 de 2011).
El Hospital justifica la necesidad para cumplir con estándares de habilitación. No obstante, al contratar con una empresa sin capacidad técnica real, el Hospital simula el cumplimiento del estándar. Si los equipos fallan, la responsabilidad recae sobre el Gerente que firmó un contrato con una empresa cuya sede es una casa de familia compartida con un médico.
Presunto Delito de la “Interpuesta Persona”
La microempresa SUMINCOL reporta una utilidad operacional ($416 millones) que triplica sus activos ($151 millones).
Esto es un indicador de Presunto lavado de activos o enriquecimiento ilícito, donde la empresa se utiliza únicamente para facturar servicios que probablemente son prestados por terceros o con equipos de dudosa procedencia, drenando el presupuesto del Hospital hacia particulares vinculados a la planta médica.
Este contrato no debe ejecutarse. La coincidencia de la dirección es la prueba de un conflicto de interés absoluto. Desde la óptica de la Contraloría, existe un riesgo de pérdida total del recurso público ($900 millones) por falta de idoneidad del garante.
Desde la Procuraduría, se debe iniciar la suspensión inmediata del Gerente del HUSJ y del Comité Evaluador por permitir que una “bodega de aseo”
domiciliada en la casa de un cirujano se apropie de los recursos de la salud de Popayán.
Share via:
