El Reinado de la Vía del Terror: De la Panamericana entre Ipiales y Cali, una carretera secuestrada por la violencia
La Vía Panamericana, arteria vital que conecta a Colombia con Ecuador y comunica a los departamentos de Nariño, Cauca y Valle del Cauca, se ha convertido en sinónimo de inseguridad y miedo para miles de viajeros y transportadores que deben recorrerla diariamente. Lo que debería ser un corredor estratégico de comercio y movilidad es hoy un escenario de retenes ilegales, atracos violentos, bloqueos constantes y una preocupante insuficiencia de la respuesta estatal.
39 Bloqueos en lo que va de 2025: Un Récord Macabro
De acuerdo con datos del Consejo Gremial del Cauca, en 2025 se han registrado 39 bloqueos en la Vía Panamericana, lo que representa un incremento del 186% respecto a 2024. Esto significa que, en promedio, la carretera más importante del suroccidente colombiano ha sido interrumpida 4.5 veces al mes.
No estamos hablando de cierres momentáneos por mantenimiento. Estamos hablando de interrupciones deliberadas y sistemáticas que han paralizado el comercio, disparado los precios de los alimentos, generado desabastecimiento de combustible y, lo más grave, puesto en riesgo la vida de los ciudadanos.
La Inseguridad en Cifras: Consecuencias Devastadoras
Las consecuencias económicas de esta situación son catastróficas para la región:
Pérdidas Billonarias: El lucro cesante para el sector transporte entre enero y julio de 2024 se estima en $2.2 billones de pesos.
Pérdidas Diarias: Durante los bloqueos, la cadena de transporte, logística y comercio exterior pierde alrededor de $40 mil millones diarios.
Impacto en la Canasta Familiar: El incremento del 60% en el precio de la papa y el desabastecimiento de combustible en Nariño son solo dos ejemplos de cómo la Panamericana bloqueada equivale a una región entera secuestrada.
El sector turístico del Cauca reporta pérdidas crecientes y el gremio hotelero ya solicita una declaratoria de emergencia social y económica. La vía es el único corredor estratégico con Ecuador; su parálisis representa millones de dólares en exportaciones que no llegan a puerto.
La Panamericana entre Ipiales y Cali ya no es una carretera. Es un territorio en disputa donde grupos armados ejercen un control que el Estado debe recuperar de inmediato. La solución no son palabras vacías; requiere voluntad política y acciones concretas:
Presencia militar y policial permanente en los puntos críticos.
Patrullaje aéreo y sistemas de monitoreo inteligente.
Desmantelamiento de las finanzas de los grupos armados.
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